La traducción audiovisual, una carrera contra el tiempo

¿Quién escribe los subtítulos de las series?

Es un hecho, las series de televisión están de moda. Siempre hemos visto series y nos hemos enganchado a alguna que otra, pero los últimos años la manera de verlas ha cambiado para siempre. Atrás quedó eso de esperar una semana entera para sentarse en el sofá, todo el mundo a la misma hora, a ver un nuevo capítulo de nuestra serie favorita y comentarla el siguiente día en clase o en el trabajo. Ahora, cada cual sigue su propio ritmo, podemos ver una temporada entera en una semana y si sale el tema en una conversación, hay que asegurarse de no hacer ningún spoiler.

Las series se han convertido en superproducciones que nada tienen que envidiar a las películas. Con altísimos presupuestos, capítulos de más de una hora y efectos especiales que superan en muchos casos a las grandes películas de acción que vienen desde Hollywood, las nuevas estrellas están ahora en la pequeña pantalla. El mayor exponente de este “boom” podría ser Juego de Tronos, el sumun de las superproducciones para la pequeña pantalla. Para hacernos una idea de la magnitud, Kit Harington, actor que da vida a John Snow, admitió haber tenido más horas de rodaje para un solo capítulo de esta serie (exactamente Battle of the Bastards) que para películas en las que ha participado como protagonista.

Todo este fenómeno acorta los tiempos, y es que, aunque los seguidores puedan esperar más de un año para ver nuevos capítulos, no tienen la misma paciencia con las versiones traducidas y las quieren al momento, lo que repercute directamente en el trabajo de los traductores profesionales. Pero, ¿te has planteado alguna vez como funciona este proceso? Las prisas por emitir los capítulos y el miedo de las filtraciones conllevan, por un lado, métodos de seguridad que parecen sacados de una película de Misión Imposible; y, por otro, traductores trabajando de madrugada casi “de guardia”; todo para que tú puedas disfrutar de una traducción profesional horas más tarde de la emisión del original o incluso simultáneamente.

Para seguir con el mismo ejemplo, hablemos del caso de Juego de Tronos y el proceso de subtitulación para España. En este caso Movistar+ se encarga de ofrecer la versión subtitulada en castellano de madrugada, exactamente al mismo tiempo que se emite en Estados Unidos. HBO, la dueña de la serie, le manda el capítulo a Movistar+ diez días antes de la emisión, con una gran marca de agua, en blanco y negro, medio pixelada y con un contraste tal que hace que en algunas escenas no se pueda ni ver lo que pasa, acompañada, eso sí, del guion original. Este capítulo con el que se trabaja se guarda en una caja fuerte dentro de una sala con acceso restringido a la que solo unas pocas personas podrán acceder mediante la huella dactilar, ¿no parece de película?, con esto Movistar+ será capaz de emitir simultáneamente el capítulo subtitulado en castellano el mismo día que se emite el original y una semana más tarde lo ofrecerá ya doblado. En otros casos, los traductores profesionales tendrán que esperar hasta que se emita la serie para poder tener acceso a ella y trabajar día y noche para ofrecer la versión subtitulada en un plazo que al exigente público le parezca razonable.

Toda esta locura con las series y los plazos tan cortos a los que se enfrentan los profesionales de la traducción han llevado a la proliferación de los fansubs (subtítulos “pirata” creados por amateurs de manera gratuita). Este intrusismo acorta aún más los tiempos de los profesionales, convirtiendo su trabajo en una carrera contra los mencionados fansubs. Hay que tener en cuenta que estas traducciones amateur no siguen criterios de calidad como los que siguen los profesionales y que, por lo tanto, el tiempo corre a su favor.

La metedura de pata de Movistar+ con Shameless

En marzo de 2017 Movistar+ emitió un capítulo de la séptima temporada de Shameless con unos subtítulos que venían firmados por un usuario de la comunidad de traductores amateur Addic7ed. Esto creó un gran revuelo al demostrar que una televisión de pago se había valido de subtítulos “piratas” descargados de internet en vez de ofrecer subtítulos realizados por profesionales del sector. Movistar+ achacó el problema a la subcontratación de servicios lingüísticos, pero puso en evidencia lo que ya todo el mundo sabía: que grandes canales de televisión y plataformas de series de pago se estaban aprovechando de subtítulos “piratas” en vez de contratar a traductores profesionales. De hecho, traductores amateur admitieron en redes sociales haber visto sus trabajos gratuitos en trabajos emitidos por estas grandes cadenas.

De momento parece que todo seguirá igual y las opiniones están divididas. ¿Deberían estas cadenas asegurarse de que las traducciones tengan la calidad que solo los traductores profesionales pueden ofrecer o prima la velocidad? ¿Merece la pena ver un capítulo antes y renunciar a la calidad de los subtítulos? ¿Es lógico que las televisiones que luchan contra la piratería se aprovechen de ella para ganar tiempo y ahorrar costes en la traducción? El debate está servido

TRADUCCIÓN DE DOCUMENTOS (GENERAL O TÉCNICO)

GESTIÓN TERMINOLÓGICA

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA