Páginas web: de lo estático a lo dinámico

Al generar una nueva página web es importante pensar a futuro y en lo que queremos conseguir con ella. No todas las páginas responden a los mismos objetivos, y es importante fijarlos antes de empezar para no arrepentirnos más tarde. Por ello, hoy hablamos de una de las grandes dudas que se presentan ante la creación de un nuevo site: ¿Qué diferencia hay entre una web estática y una dinámica? ¿Cómo me va a condicionar esta decisión a futuro? A continuación te contamos todo lo que necesitas saber para que puedas adelantarte y evites trabas cuando tengas que traducir o localizar tu página web:

¿Qué diferencia hay entre una web estática y una dinámica?

En general, las páginas web pueden ser estáticas o dinámicas. «Estático» en este caso se refiere a sin cambios o constante, mientras que «dinámico» significa que cambia, que se actualiza. Por lo tanto, las páginas web estáticas contienen el mismo contenido creado previamente cada vez que se carga la página, mientras que el contenido de las páginas web dinámicas se puede generar sobre la marcha.

A menudo, se puede saber si una página es estática o dinámica simplemente mirando la extensión del archivo de la página en la URL, esto vendría indicado en el campo de dirección del navegador web. Si es «.htm» o «.html» (HyperText Markup Language, en castellano lenguaje de marcas de hipertexto), la página probablemente sea estática. En cambio, si la extensión es «.php», «.asp» o «.jsp», es muy probable que la página sea dinámica.

Las páginas HTML estándar son páginas web estáticas. Contienen código HTML, que define la estructura y el contenido de la página web y, como hemos dicho anteriormente, cada vez que se carga, se ve igual. La única forma en que cambiaría el contenido de una página HTML es si el desarrollador web actualiza y publica el archivo.

Las páginas web dinámicas contienen un tipo de código que se conoce como “código del lado del servidor», que permite al servidor generar contenido único cada vez que se carga la página. Muchas páginas dinámicas utilizan este “código del lado del servidor” para acceder a la información de una base de datos y crear el contenido de la página a partir de esta base. Hay sistemas que permiten la creación y mantenimiento de este tipo de páginas dinámicas, pero su objetivo es la publicación de las mismas, mientras que el desarrollo se puede hacer en otro tipo de herramientas más especializadas como, por ejemplo, Dreamweaver. Estos sistemas de creación y mantenimiento se denominan Sistemas de Gestión de Contenidos o CMS (Content Management Systems), y entre los más conocidos y utilizados están WordPress, Drupal, Joomla!, Plone…

¿Cómo afecta esto a la localización?

Las facilidades y dificultadas de la localización de estos sitios web también dependen del tipo de página. Si la página es estática, es muy sencillo: basta con mandar todos los archivos “.html” a traducir. Los tags HTML siguen un estándar, aunque algunos sistemas pueden personalizarlo sin seguir exactamente estos estándares.  Las herramientas TAO (Traducción Asistida por Ordenador) más comunes “entienden” el HTML estándar, y bloquean los tags que no requieren traducción, de esa manera el traductor solo trabaja con el contenido. En el caso de que el cliente haya personalizado los tags/atributos HTML para su sistema puede requerir de cierta preparación. Una vez que todos los HTML están traducidos, ya se puede publicar la página en otro idioma, aunque el contenido traducido también será estático, y cada cambio tendrá que volver a ser traducido.

Por otro lado, si la página es dinámica y se está utilizando un CMS, el sistema se complica. El contenido visible suele estar almacenado en ficheros XML y las cadenas de código en ficheros de recursos como por ejemplo, “.po” o “.json”. En ocasiones, algunas de las cadenas pueden estar en bases de datos. Los PSL (Proveedores de Servicios Lingüísticos) tienen que preparar los archivos antes de enviarlos a los traductores, bloqueando los elementos que no hay que traducir. En este caso las herramientas TAO no lo pueden hacer automáticamente, ya que en el XML los nombres de los elementos no siguen un estándar como en el HTML. Además, si queremos que la web traducida sea dinámica también, cada vez que se actualiza el contenido habrá que repetir la operación: exportarlo, prepararlo y traducirlo. Esto suele generar problemas de “cuello de botella” justo en el proceso de menor valor añadido: la exportación, la conversión a un formato traducible y la importación una vez traducidos los archivos.

Para facilitar y agilizar el proceso en MondragonLingua apostamos por la tecnología. En nuestros servicios de traducción se utilizan lo que denominamos “conectores de traducción”, un software que conecta el CMS del cliente con la plataforma de traducción del LSP. De este modo, cuando se genera un contenido nuevo en el CMS, se tiene la opción (simplemente haciendo clic en un botón) de enviar el contenido a traducir. El LSP recibe en su sistema la petición, así como los archivos ya en formato “traducible”. Una vez que el contenido está traducido aparece automáticamente en el sistema de gestión de contenidos y, si el administrador de la web lo desea, puede mandarlo a publicar. El sistema es así rápido y transparente. No hay “cuellos de botella” y se puede mantener la página web y sus traducciones siempre actualizadas. Además, el sistema es capaz de reutilizar todas las traducciones anteriores, dejando solo el nuevo contenido o actualizaciones del contenido anterior.

LOCALIZACIÓN DE CONTENIDOS DIGITALES

GESTIÓN TERMINOLÓGICA

TRADUCCIÓN DE DOCUMENTOS (GENERAL O TÉCNICO)