Localización para el mercado japonés, ¿es necesaria?

Si alguna vez has entrado a una página web japonesa seguro que te ha resultado caótica e incluso desfasada. Recuerdan de alguna manera a las páginas web occidentales de los años 90, repletas de información y colores que no parecen seguir un orden específico. Pero, eso a lo que tú llamas caos no es más que estrategia, y aunque resulte difícil de creer, a los japoneses les gusta más que las minimalistas páginas occidentales.

Solo hace falta ver las páginas web japonesas de grandes marcas como Amazon. El gigante del e-commerce muestra una imagen web diferente dependiendo de la cultura del país, y logra mediante la localización resultar apetecible en todo el mundo.

El caso de los países asiáticos no es más que el ejemplo más claro de la necesidad de localización de las empresas a la hora de abrirse a nuevos mercados. Por lo tanto, si estás pensando llevar tu marca a Japón y pretendías hacerlo con una simple traducción de documentos, debes saber que no será suficiente. Estas son las 3 razones por las que decidirás localizar tu página web. Allá vamos:

LA ESTÉTICA

Las pantallas de las webs japonesas muestran una cantidad de texto mayor que las páginas occidentales, pero sin renunciar a las imágenes. A esto súmale la falta de jerarquía, la necesidad de verlo todo en una primera pantalla sin tener que clicar demasiado y la cantidad de columnas empleadas.

Lo que en occidente es caos en Japón es información. Puede que desde los ojos occidentales puedan parecer páginas feas y desfasadas, en las que es difícil encontrar la información que se busca y no se guía al usuario de ninguna manera, pero tienes que saber que eso es lo que les gusta a los japoneses, y, por lo tanto, lo que hará que su experiencia en tu web sea placentera o no.

Si antes hablábamos de la página web de una empresa de e-commerce que usa la localización para adecuarse a Japón a continuación te mostramos la página web japonesa de Rakuten, conocida como el “Amazon japonés” y como cambia la estética para otros países como, por ejemplo, para la web de España.

EL CONTENIDO

El comprador medio japonés necesita más información sobre el producto que el occidental a la hora de tomar una decisión. A los occidentales les basta con una buena imagen del producto y unos pocos datos para decidirse y se guían por los beneficios que puede aportarle el producto. A los japoneses, por el contrario, les gusta entender la manera en la que el producto en cuestión funciona y cómo conseguirá esos beneficios. Especialmente si el producto es tecnológico.

De este modo resulta fácil entender por qué una traducción profesional no es suficiente en estos casos, ya que a la versión japonesa en muchos casos se le tendrá que sumar información, con lo que aumenta la cantidad de textos por página y se crea la estética “caótica” antes mencionada.

EL IDIOMA

Los idiomas ideográficos como el japonés, el coreano y el chino pueden escribirse tanto de izquierda a derecha como de derecha a izquierda y de arriba abajo. Por lo tanto, es más que probable que tu página web necesite unos cambios técnicos en el software para habilitar este tipo de escritura, por no mencionar los cambios que puede generar la nueva dirección del texto en la maquetación de tu página web.

Por otro lado, al ser un idioma con la raíz tan diferente a la de los occidentales las traducciones literales pueden llevar a confusión y es necesario prestar atención a la cultura, trabajo que solo puede hacer un traductor profesional. Por ejemplo, los japoneses no usan con asiduidad la palabra “no”, ya que puede resultar ofensiva, por lo tanto, por muy correcta que sea la traducción de una frase que contenga esta palabra, en la mayoría de casos será conveniente cambiarla para no utilizarla, localizando así el texto.

Además, mantener el tono puede no ser tan fácil como con otros idiomas. El japonés tiene muchos grados de formalismos, más allá del formal e informal, y es importante definirlo antes de empezar con la traducción de documentos. Asimismo, al ser un idioma que une no uno, sino tres alfabetos, dos silábicos y uno de caracteres de origen chino, las fuentes para escritura web disponibles son muy escasas en comparación con los idiomas de occidente y esto, sin duda, condicionará nuestra página web.

En conclusión, aunque la localización es siempre importante, está claro que hay mercados en los que es totalmente indispensable y en los que una traducción profesional no es suficiente. Por lo tanto, los servicios de traducción o lingüísticos contratados deberían ir más allá y tener en cuenta la localización del contenido. Al fin y al cabo, nuestra página web es nuestro mayor escaparate en lo que al mercado globalizado se refiere, y tenemos herramientas para aprovecharlo.

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