10 cualidades para dar un buen servicio de interpretación

¿Alguna vez has estado entre dos personas que hablan diferentes idiomas y te ha tocado traducir todo lo que van diciendo para que se entiendan? ¿Has intentado traducir un vídeo al momento porque tu compañero o compañera no entiende el idioma? ¿y una canción? Si es así, seguro que has tenido que darle a pausa en la tercera frase para poder pensar con calma. Y si no, ¡felicidades! Llevas dentro un intérprete en potencia y tú sin saberlo.

La realidad es que un servicio de interpretación exige mucho más que el simple hecho de conocer los idiomas y ser capaz de traducirlos de alguna manera. Y por ello, cuando no hay opción para pulsar el botón de pausa, es conveniente contratar profesionales preparados que saben lo que hacen, ya que podrán ser la clave para que una negociación llegue a buen puerto o que un evento sea un éxito o no.

Por todo esto, aquí van 10 cualidades que un buen interprete profesional debería tener:

  1. CONOCER LOS IDIOMAS

Empecemos con lo más obvio: el intérprete debe conocer a la perfección los idiomas con los que trabaja. Y esto no quiere decir que se haya estudiado al dedillo la teoría, si no que tiene que conocer todas las áreas del lenguaje con naturalidad. Desde la terminología especializada de un tema concreto a frases hechas, giros, referencias y dobles sentidos. Además, los idiomas cambian como las sociedades que las utilizan, por lo que el intérprete debe estar siempre al día.

  1. SABER HABLAR EN PÚBLICO

Además de hacer la traducción, el intérprete también reproducirá el resultado, por lo que saber hablar ante personas o, incluso, cámaras es importante. El profesional debe ser un buen orador: saber locutar correctamente, en el tono y con la voz adecuada; así como controlar los nervios y, por supuesto, no tener miedo escénico.

  1. GRAN CAPACIDAD DE CONCENTRACIÓN

Un servicio de interpretación no es un trabajo de esos en los que puedes estar pensando en tus cosas al mismo tiempo. Un buen interprete tiene que tener una gran capacidad de concentración y estar atento, ya que para hacer su trabajo tiene que utilizar varias capacidades al mismo tiempo. Un momento de despiste dejará huecos en su versión final e incluso puede llevarle a perder todo el hilo del speech.

  1. RESISTENCIA

Un alto nivel de concentración exige una gran resistencia mental ya que dedicar todos tus sentidos a una tarea sin distraerte ni por un segundo exige un gran esfuerzo mental, y esto obviamente puede ser agotador. Por ello es importante que el intérprete profesional trabaje la resistencia mental si no quiere acabar quemado.

  1. BUENOS REFLEJOS

Por muy bien que el intérprete lleve preparado el tema, por mucho que se haya trabajado los glosarios y la temática, los discursos a traducir pueden ser imprevisibles y dar rodeos. En un servicio de interpretación el profesional debe estar preparado para cualquier tema respondiendo a estos cambios y muchas veces tendrá que tomar decisiones rápidas para no perder el discurso.

  1. MEMORIA DE ELEFANTE

Antes del servicio de interpretación el intérprete profesional habrá aprendido varios términos técnicos sobre el tema en cuestión y tendrá que recordarlos correctamente durante la sesión. Además, la memoria a corto plazo es una de las cualidades más importantes para el profesional, ya que mientras reproduce una frase tendrá que recordar la siguiente para después reproducirla y así consecutivamente.

  1. IMPARCIALIDAD

El intérprete solo es el puente para hacer llegar las ideas o mensaje de otro y en ningún caso podrá modificar el discurso original. Parece una obviedad, pero, aunque no se cambie el texto, es muy fácil notar la opinión de alguien mediante el tono o los gestos. A un buen interprete profesional nunca se le tienen que notar sus opiniones personales, ya que un buen trabajo consiste en trasmitir el mensaje exactamente de la misma forma que el interlocutor, manteniendo siempre la intención comunicativa.

  1. CONOCIMIENTOS CULTURALES

En el lenguaje, además de la teoría, afecta mucho la cultura de la sociedad que lo habla. Un buen intérprete debe estar al tanto de estas particularidades ya que en muchos casos la simple traducción no es suficiente. Por ejemplo, hay palabras que en algunos idiomas son totalmente normales y se usan con naturalidad, mientras que en otras pueden ser malsonantes. Así como temas, expresiones o incluso gestos que son tabú.

  1. CAPACIDAD MULTITAREA

Atender, analizar, tomar nota, traducir, sintetizar, hablar… el intérprete tiene que hacer muchísimas cosas al mismo tiempo y utilizar todos los sentidos al unísono. Durante el servicio de interpretación un profesional está reproduciendo al mismo tiempo que traduce lo siguiente y escucha lo posterior, esto requiere una gran capacidad multitarea y poder estar a todo sin aturullarse.

  1. DISPONER DE LA TECNOLOGÍA ADECUADA

Hoy en día, todo (o casi todo) puede mejorarse con el uso de la tecnología y resulta de gran ayuda en la mayoría de las profesiones. Aunque una maquina todavía no sea capaz de realizar el trabajo del profesional sí que puede servirle de ayuda, y un buen profesional debe estar al día, saber utilizar estas herramientas y, por supuesto, disponer de ellas.

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